Encuentra el Curso que mejor se adapta a ti…

Especialidad
Nivel de Especialización
Modalidad de Estudio

Aromaterapia

En el siglo XIX, empezamos a tener datos de las investigaciones científicas sobre aceites esenciales. El Dr. Chabenes, escribió un libro en 1.838 sobre las enormes posibilidades de utilización de los materiales aromáticos (hasta entonces empleados sobre todo en perfumería y cosmética). René- Maurice Gatefossé, considerado el inventor del término “Aromaterapia”, usó los aceites esenciales durante la I Guerra Mundial para curar heridas de los soldados. En su investigación descubrió que los aceites pueden tardar de 30 minutos a 12 horas en ser totalmente absorbidos por el organismo, aplicándose a través de la piel. Publicó el libro “Aromathérapie” en 1.937.

En 1.918, Cavel investigó el efecto de 35 aceites esenciales sobre cultivos microbianos. El más efectivo resultó ser el tomillo, demostrando mayor actividad que el fenol (usado como desinfectante hospitalario).

Los italianos Gatti y Cajola y Paolo Rovesti, investigaron los efectos psicosomáticos de los aceites esenciales.

En Francia, Bélgica, Suiza, la Aromaterapia ha tenido un claro desarrollo de la mano de médicos y farmacéuticos.

En la década de los 50, Marguerite Maury, casada con un médico homeópata francés, se interesó por los aceites esenciales, centrando su atención en la facilidad que tienen en penetrar en la piel y mantener la juventud. En el Reino Unido establece un sistema de Aromaterapia dirigido a esteticistas y masajistas (hasta entonces en Francia aplicaban la Aromaterapia sólo médicos).

Se asoció el término “Aromaterapia” a “masaje con aceites esenciales”. Como una esteticista no puede aplicar tratamientos médicos, la práctica se derivó a tratamientos anti estrés, problemas de piel, masaje, etc. Poco a poco, por este tipo de práctica y porque la información sobre aceites esenciales disponible provenía de la industria de la Perfumería, fueron introduciéndose todo tipo de componentes aromáticos, como resinas, absolutos, etc. Ella no consideraba que hubiera que personalizar los tratamientos de Aromaterapia: tenía un sistema de trabajo y una serie de preparados comerciales (con fórmulas secretas) que las esteticistas aprendían a aplicar. Este concepto, totalmente comercial, que por desgracia encontramos actualmente en muchas ocasiones y diferentes empresas, no es Aromaterapia realmente. No deja de ser más que una publicidad de una casa comercial. La Aromaterapia no entiende de marcas comerciales. De cualquier forma, ella fue la precursora del sistema de Aromaterapia anglosajón (Escuela Anglosajona), en la que se formaron personas tan importantes e influyentes en la moderna Aromaterapia como Robert Tisserand o Shirley Price, quienes en la actualidad marcan las pautas en cuanto a conocimientos, investigación, desarrollo, aplicación y enseñanza de esta terapia, que en la actualidad ya no solo practican esteticistas y masajistas, sino fisioterapeutas y personal sanitario en hospitales.

Otra importante figura de la Aromaterapia, que ayudó mucho a su divulgación en Francia y posteriormente en el Reino Unido al traducir su obra, fue el Dr. Jean Valnet. El también aplicó la Aromaterapia en la Guerra de Indochina y a su vuelta a Francia contribuyó a su  conocimiento popular. Otras figuras insignes fueron Belaiche, Girault y Pradal. En Francia la Aromaterapia era prescrita por médicos practicantes de medicinas complementarias y los aceites esenciales se encontraban en farmacias, incluso durante un tiempo podía recetarse y adquirirse bajo el amparo económico de la Seguridad Social.

En esta situación, los franceses consideraban que lo que hacían los británicos no era Aromaterapia, y al revés, los británicos veían como una barbaridad llamar “Aromaterapia” a una técnica en la que se recetaban por vía interna aceites esenciales.

Como podemos ver desde el principio del desarrollo histórico, realmente nos encontramos ante dos ramas del mismo árbol.

Pero en los años 90 el panorama del mundo de la Aromaterapia iba a cambiar radicalmente. El aromatólogo Pierre Franchomme junto con el médico Daniel Pénoël publican en 1990 la obra “L’Aromathérapie exactement”, con una cantidad de información sobre la química de los aceites esenciales y sus aplicaciones terapéuticas sin parangón hasta el momento. Para alguno de nosotros, una auténtica “biblia” de la Aromaterapia, de tal dificultad técnica  que no es apta para principiantes.

Las diluciones presentadas son muy altas, muy diferentes del tipo de Aromaterapia anglosajona. Este libro técnico y la labor de los autores, han marcado la ruta de la Aromaterapia hasta este momento, dándole un cariz mucho más técnico y riguroso que el que tenía en los años 80.

Paralelamente, personalidades importantes como Robert Tisserand en Inglaterra, en los años 70 impulsó y revolucionó la Aromaterapia con la publicación de “The Art of Aromatherapy” (1977), interesante y completísimo libro para la época, un clásico que hay que conocer (está publicado en español). Este pionero desarrolló una importante labor docente, creando el más prestigioso centro de formación del mundo en la actualidad, el “Tisserand Institute”, de donde han salido formadas gran cantidad de personas que en la actualidad marcan las directrices de la Aromaterapia en muchos países del mundo. Su forma de aplicar la Aromaterapia ha ido evolucionando al igual que el conocimiento que tenemos de los aceites esenciales, siendo en estos momentos mucho más rigurosa y científica que en los años 70. Publicó junto con Tony Balacs en 1.995 la obra de referencia mundial en cuanto a seguridad y toxicidad de los aceites esenciales “Essential Oil Safety”. Es una de las autoridades mundiales más respetadas en el mundo de la Aromaterapia.

En estos 40 años, las únicas referencias bibliográficas que encontramos son:
– 1.939. “Les Produits Aromatiques Utilises en Pharmacie”, de A. Couveur.
– 1.961. “Le Capital Jeunesse”, un clásico de M. Maury.
– 1.964. “Die Physiologischen and Pharmakologischen Wirkungen der Atherischen Ole, Reichstoffe.

A partir del libro de Tisserand, hasta la actualidad, podemos encontrar decenas de publicaciones en el campo de la aromaterapia, en todos los idiomas, y con todo tipo de enfoques y calidades. El primer libro escrito por un español, no lo es hasta 1.982, cuando aparece un texto del prolífico Dr. V. L. Ferrándiz titulado “Osmoterapia, olores que curan y olores que enferman”, con un interesante enfoque hacia la inhalación como sistema de aplicación de aceites esenciales.

También en el Reino Unido encontramos otra atractiva figura, Shirley Price, que evolucionó tomando lo mejor de las dos escuelas para crear un enfoque holístico de la Aromaterapia muy atractivo y abierto a todo tipo de profesionales.

En la actualidad, su línea de trabajo tiende mucho más hacia los profesionales sanitarios.

La Aromaterapia ha sufrido en los últimos años un importante crecimiento en todo el mundo, sobre todo en los países de influencia anglosajona (Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Estados Unidos, Sudáfrica), países escandinavos, Alemania y Suiza, Bélgica, Corea del Sur y Japón.

En Europa, en estos momentos (2013) marca la pauta de la Aromaterapia Médica o Escuela Francesa de forma importante,Dominique Baudoux, farmacéutico de tradición familiar, con su empresa Pranârom.

Enrique Sanz Bascuñana publica el segundo libro en España sobre el tema “La Nueva Aromaterapia, de la magia a la certeza científica” en 1996. Es un intento de divulgar la Aromaterapia Francesa en castellano, ya que hasta el momento no había ningún texto con ese enfoque, movido por la admiración hacia la obra de Franchomme y Penöel. Su labor editorial y divulgativa continua en estos momentos con cuatro obras más y especialmente a través de la enseñanza y divulgación de la AROMATERAPIA INTEGRADA que lleva a cabo con el Instituto de Aromaterapia Integrada E.S.B. en todo el mundo.

Desde nuestro punto de vista, es una terapia natural basada en el uso de aceites esenciales puros (es decir, sin adulteración ni mezcla con sustancias ajenas), aceites vegetales e hidrolatos (aguas destiladas). Posee una vertiente científica y otra artística que se complementan perfectamente.

Los aceites esenciales son extractos de origen vegetal que se obtienen básicamente por destilación al vapor de agua y por expresión (cáscaras de cítricos). A partir de esa base, comenzamos a hacer Aromaterapia de diferentes maneras.

Los aceites esenciales de calidad trabajan extraordinariamente bien todo tipo de trastornos físicos, emocionales y espirituales, ya que básicamente ayudan a restablecer el equilibrio perdido (homeostasis) cuando son aplicados correctamente.

La Aromaterapia puede aplicarse a través de distintas vías: externa (aceites, inhalaciones, baños) o interna (puros, comprimidos, soluciones, supositorios, óvulos vaginales). Dependerá de la formación de cada profesional y de sus necesidades.

Los aceites esenciales de calidad no son ni más tóxicos ni más peligrosos de lo que puedan serlo centenares de sustancias de uso libre y diario en nuestra sociedad. Existe una campaña de desinformación y miedo generalizados que dice lo contrario. Sin embargo, cuando nos detenemos a observar la realidad (casos reales, casos clínicos), vemos que no existen casos de intoxicaciones y accidentes graves o muertes achacables al uso profesional de la Aromaterapia. Los casos reportados clínicamente, suelen referirse a intentos de suicidio, intentos de aborto e ingestiones accidentales en niños pequeños.

La Aromaterapia, aplicada profesionalmente en todo el mundo, es muy segura y eficaz.